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Optimismo

“Crear tres, cuatro, cinco UTEC”

El intendente de Río Negro habló de su “muy buena” relación con José Mujica y aseguró que ya intercambió con el mandatario la posibilidad de hacer varias universidades tecnológicas en el interior. Además apoyó el ICIR, defendió los congresos en Anchorena desde la época de Vázquez y resaltó a “los políticos que escuchan a la gente”.

Hernán Reyes Alcaide PUBLICADO el Martes 15 de enero, 2013 2 comentarios

Omar Lafluf. Río Negro tiene 60 empresas que no estaban en 2008.

¿Qué opina de la creciente aprobación del proyecto para la instalación de una Universidad Tecnológica en el interior?

Nosotros desde el inicio de esta propuesta del presidente estuvimos de acuerdo. Además, después de la discusión parlamentaria está aún más claro que el país precisa esta UTEC en el Interior. Por otro lado, independientemente de que todos los departamentos quisiéramos tenerla en nuestra casa, los intendentes somos conscientes de que no podemos tener una en cada ciudad, así como no podemos tener un hospital de alta complejidad u otro tipo de infraestructura muy específica. Pero también, un tema que hablamos con el presidente junto al intendente de Colonia Walter Zimmer, es que quizás lo mejor sea más de una: crear tres, cuatro, cinco UTEC, identificadas por temas en diferentes regiones del país. Y nosotros desde el Congreso de Intendentes planteamos que nos gustaría estar presentes en alguna parte de la organización universitaria tecnológica, y eso fue acordado. Vamos a participar en alguna de las regionales, y es un gran adelanto.

¿Por qué puede ser necesaria la participación de las intendencias?

Yo empecé la facultad en el año ‘74, en plena dictadura, cuando no había mucho problema de edificio; es más, había muchos y todos pintaditos de blanco, como nuevos. Pero ahí lo que faltaban eran docentes, porque se había provocado un destrozo de la carrera, del ámbito universitario. Y eso hoy no pasa. Esto lo hablamos con el Presidente: el edificio uno lo hace, se consigue. Pero hay que aprovechar que en este momento tenemos una estructura de técnicos en todas las industrias a lo largo y ancho del país que bien pueden ser docentes en la UTEC. Hoy el país tiene una estructura industrial y de empresas absolutamente diferente a la que tenía hace ocho o diez años. Lo que no se debe tomar es un enfrentamiento entre la UTEC y la Udelar, los docentes tienen que compartirse y deben estar cada una en lo suyo. Y los intendentes podemos dar una mano en eso.

Por lo que usted dice, el tema de la UTEC ratifica la buena sintonía entre muchos intendentes y el Presidente. ¿Cómo define ese vínculo?

Eso viene desde 2005, cuando ingresamos en la gestión los intendentes que hoy estamos repitiendo mandato, pero no es solamente en este tema ni exactamente tampoco es solo en este gobierno. Fue un buen vínculo con el que arrancamos en 2005 y que se fue profundizando. Es cierto que nos costó algunos dolores de cabeza en nuestros propios partidos, así como también al Presidente en su propio partido. Pero hoy ese buen vínculo se da por una conjunción de varias cosas, pero principalmente porque las tareas ejecutivas necesariamente precisan los consensos. No puede predominar el enfrentamiento político-partidario en nuestras relaciones. Todos los que estamos en tarea ejecutiva, seamos blancos, frentistas, o colorados, queremos hacer lo mejor por y para la gente. Por eso los uruguayos nos tenemos que sentir felices de tener la dirigencia política que tenemos. Que hay excepciones seguro, pero la inmensa mayoría no está en un cargo para llenarse los bolsillos o andar haciendo cosas raras a espaldas de la gente.

En base a esa buena relación, ¿qué expectativas tiene para el próximo Congreso de Anchorena?

Muy positivas, ya que las reuniones allí siempre han sido unos íconos muy importantes para el Congreso de Intendentes. Ya de por sí la presencia del presidente es importante, y a él le gusta venir porque se va con cosas concretas. Esto viene desde el período pasado, cuando con la presidencia de Tabaré Vázquez, por ejemplo, logramos derogar la exoneración de la contribución rural forestal, que estaba desde el ‘86, cuando había que fomentar la forestación y por eso durante un tiempo los departamentos soportamos no recibir millones de dólares para así desarrollar una industria que el país precisaba. Pero llegó un momento en que no se precisaba más ese instrumento y lo derogamos. Lo mismo con la devolución del impuesto a la exportación de rolos de madera, que no tenía sentido que se le devolviera impuesto a una exportación que no agregaba un solo peso de valor de mano de obra. Luego logramos el tema de las patentes, que fue lo más comentado, y que en este momento tenemos algunos problemas, que son lógicos, porque hubo que arreglar 19 desastres que había, aunque de a poco se va ordenando. Está el tema del ICIR también, que puede tener sus discusiones y demás. Hay muchos otros temas en los que se trabaja en conjunto. Y yo también reivindico el excelente relacionamiento entre los 19 intendentes. Nosotros somos un equipo y sabemos que si no nos abroquelamos entre nosotros, sin pedir cosas por pedir nomás, y sin actitudes cortoplacistas, vamos a seguir trabajando bien.

¿Y cómo ve el inicio de la temporada este año?

Muy bien. Ese problemón que fueron los puentes cortados nos sirvió para ver que precisamos el turismo. Y eso nos permitió varias cosas: primero desarrollar un gran turismo interno como respuesta a esa situación y que hoy sigue y crece; además,  terminar de acondicionar la zona balnearia, promocionarla y darle un crecimiento. Por otro lado, hoy Río Negro tiene 60 empresas que no estaban en 2008. Yo siempre digo: la función del intendente es allanar los caminos, escuchar directamente, en persona, al inversor y generar estas oportunidades para hacer crecer la actividad. Hemos traído muchos proyectos de inversiones que han potenciado la región. El presente es muy  bueno, pero el futuro es excelente.

 

“El político que se aísla está liquidado”

¿A qué atribuye la buena sintonía con el presidente Mujica?

Con el presidente hemos acordado una cantidad de cosas. Arrancamos con Vázquez en el período pasado, con muchas cosas que uno no se acuerda. Y eso nos pasa en la Intendencia muchas veces: cuando uno soluciona un tema de un barrio, ese tema se termina, pero enseguida aparece otro. Nosotros hicimos los puentes de Sauce y Sánchez hace cuatro años, por ejemplo, porque se inundaba siempre y hoy nadie se acuerda de que eso se inundaba. Pero hoy la gente pide la luz. Y está bien, porque a los problemas el gobernante no los puede valorar desde su punto de vista. Los problemas los valora el que los sufre, no el que los ve de afuera. Esos conceptos me parece que los manejamos todos los que ocupamos cargos ejecutivos, incluido el Presidente, de que tenemos que tener respuestas para la gente. Y en el caso de un intendente es mucho peor, nos encuentran, y nos reclaman en cualquier lado, nos plantean los problemas en todos lados, y está bien que así sea. Yo me sigo animando a salir y estar con la gente. Porque el político que se aísla y que no se anima a ir donde hay mucha gente está liquidado. Más le vale que vaya colgando los botines.

 

“Crecimiento y desarrollo social ”

Usted mencionó recién el tema del ICIR, ¿cuán importante lo considera?

Más allá de que como definió el Presidente es un impuesto que puede ayudar a la no concentración de la tierra, nosotros lo que defendemos es el destino que le dio al impuesto para caminería rural. Y esto es realmente muy importante, ya que el país ha crecido en los últimos años un 400% en la producción agropecuaria, y precisa sacarla de los campos. Pero no hemos podido acompasar el crecimiento de las rutas con el de la producción. Por eso lo que precisa el país es una logística de transporte global, una política de Estado que hay que definir. Pero además, el ICIR no es solamente caminería para sacar la soja la leche y el ganado, también es para que siga habiendo gente en el medio rural. Porque para que haya un pueblo de campaña tiene que haber un camino que le posibilite llegar a un ómnibus, un camino que permita que transportemos a los gurises para ir a estudiar, o permita salir una ambulancia con un enfermo. Entonces cuando dicen: “¿Por qué siempre al sector rural?”, tienen que entender que es justamente para el desarrollo del sector rural. Porque el sector no se desarrolla solamente con toneladas de soja exportadas. Para que haya soja, grano, tambo y carne tiene que haber gente para trabajar. Y solo va a haber gente si se le da calidad de vida a la gente para que se quede ahí. Yo entiendo que el productor haga sus reclamos, pero hay que entender que seguimos bajando en población rural, y si no baja más, es porque estamos las intendencias, la escuela pública y el Mevir haciendo lo posible para dar calidad de vida.

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2 Comentarios

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  1. Armando Muniz

    YO NI LOCO, DIRIA QUE TENGO MUY BUENA RELACION CON EL enfermo del síndrome de Estocolmo, PORQUE "AMA" A SUS MILICOS VICTIMARIOS.

  2. Hablando de enfermos mentales y por casa como andamos? la paja en el ojo ajeno….