Los reclusos portaban cortes de fabricación casera con los que amenazaron a las autoridades del establecimiento, las que debieron recurrir a la fuerza de choque. De acuerdo a manifestaciones de un funcionario policial, los presos aplican una táctica de guerra llamada “mover la sombra”, que consiste en amenazar con un ataque para determinar el tiempo de respuesta y la fuerza desplegada por la fuerza policial. Pero además, en diálogo con LA REPÚBLICA, un ciudadano que viajaba hacia Rivera en una unidad de transporte interdepartamental en la madrugada del pasado lunes, afirmó que viajaban en la misma familiares de algunos reclusos los que “pasaban mensajes a través de celular, y se comunicaban vía telefónica con los mismos”.










