VICTORIA
Publicado el domingo 14 de abril, 2013

Nacional ganó un partido complicado, con goles que llegaron del banco de suplentes. Abreu y Bueno marcaron los goles ante un Liverpool de buen fútbol pero de poco peso y los tricolores ganan y presionan en la tabla.
Cuando Sebastián Abreu entró a la cancha antes del corner, todos los tricolores se ilusionaron con saltar junto al “Loco” en el área negriazul y mandar adentro un balón en un partido cerrado. Y dos cabezazos en el área, como dice el viejo axioma futbolero, terminan en gol.
Centro de Vicente Sánchez, Alonso que corrige en el area chica y Abreu, que toca de cabeza su primera pelota y adentro. Una locura desatada…por el Loco, que se fue a festejar con los suplentes, a los que había dejado segundos atrás.
Antes había sido un partido muy complicado para Nacional, mucho más en el primer tiempo, donde Liverpool manejó el balón, jugando al ritmo de “Pezzolano” quien contagió a todos, propios y rivales. Los tricolores, además de cometer desaciertos en los pases y no tener claridad ofensiva, también defeccionó en la marca, dejando enormes franquicias que Liverpool no aprovechó por ser un equipo de poco peso ofensivo.
Las llegadas negriazules -dos remates que tapó Burián antes de los veinte de juego- las propició el propio Nacional con sus errores defensivos. Para el complemento, el argentino Arruabarrena manda los mismos hombres desde el inicio, sin encontrar soluciones. Por eso cambia con Bueno, retrasa y vuelca a “Carucha” Sánchez por derecha y Nacional comienza a meter centros, de un lado y otro.
Pero tanta cantidad de envíos aéreos terminan por “mandar” a Abreu a la cancha que ingresa en el momento preciso de un tiro de esquina. Y con esa magia que tienen los elegidos, con apenas segundos en la cancha mete el “coco”, le gana al arquero Castro y pone a gritar a los hinchas, que aflojan tensiones para encaminarse a una nueva victoria.
Incluso ahí se abrió el partido, Nacional comienza a tener muchos más espacios, el técnico negriazul además mandó a Macchi en lugar de Barboza y eso le restó posibilidad de salida a “la Cuchilla”, que además se había quedado sin la claridad de Pezzolano, ya agotado con el correr de los minutos. Sin Barboza, y sin Pezzolano y con un gol abajo, la tarea de Liverpool se hizo muy difícil, por lo que los minutos corrieron a favor de Nacional. Gonzalo Bueno en una corrida por izquierda es más inteligente que Rodales, llega y se encarga de poner el segundo cuando moría el partido, para dejar establecida una victoria que pone a Nacional arriba en la tabla y mete presión a los que están en las primeras ubicaciones.
Francisco Connio