Miércoles, 19 de Diciembre, 2012. Montevideo - Uruguay
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opinión

Erradicar el racismo

EDITORIAL HACE 10 horas

El país se ha visto conmovido en las últimas horas por un hecho execrable: la agresión sufrida por una joven afrodescendiente a la salida de un boliche por parte de cinco mujeres de raza blanca.

Fue un fin de semana pautado por actos de violencia irracional que deben mover a las autoridades y a la sociedad toda a reflexionar sobre el tema, a tomar conciencia de que algo no anda bien y a encontrar respuestas a la violencia que parece haberse entronizado en las formas de relacionamiento de los uruguayos.

No es la primera vez que nos ocupamos de este asunto, lamentablemente. En más de una oportunidad hemos abordado el problema desde estas páginas, en ocasión de hechos de violencia delictiva o de episodios protagonizados por hinchas fanáticos y energúmenos. El racismo tampoco es un fenómeno nuevo, pero lo ocurrido en el bar Azabache el pasado fin de semana tiene características que lo diferencian de manera alarmante de las manifestaciones racistas más o menos habituales.

Tradicionalmente, el racismo en Uruguay se manifiesta de formas más sutiles, menos groseras; es cierto que ha habido y sigue habiendo discriminación pero no hechos como el que nos ocupa. En cambio, lo sucedido a la salida de ese local nocturno se asemeja más a lo que ocurría en el sur de Estados Unidos por los años cincuenta: el desprecio al diferente, el odio motivado por cuestiones raciales y la agresión física a los afrodescendientes; basta recordar los linchamientos estimulados por el siniestro Ku Klux Klan con la anuencia de las autoridades. En nuestro país, a lo sumo si se supo de algún bar donde estaba vedado el acceso a los negros, pero nunca habíamos asistido a un hecho de violencia física motivado por cuestiones raciales.

Cierto es que, muy probablemente, las iracundas señoras habrían actuado de la misma manera aun cuando la agredida hubiera sido de otra raza, porque la agresividad está latente y asoma por un quítame esas pajas; en las trifulcas que se generan como consecuencia de lides deportivas, ninguno de los participantes repara en el color de la piel del contrincante. Pero el hecho es que a raíz de una disputa por un taxi, a la ira espontánea se sumó el racismo también latente, que llevó a la patota agresora a insultar a la víctima con expresiones del peor racismo.

Es hora de actuar. No podemos permitir que la violencia siga entronizándose en la sociedad; pero sobre todo, es preciso condenar hechos en que esa violencia se expresa con tanta saña y se adereza con sentimientos racistas.

No se trata de promover la tolerancia, porque el concepto de tolerancia implica la idea de “soportar” algo que rechazamos. De lo que se trata es de respetar a todos y a todas y de internalizar de una buena vez que la pertenencia a determinada raza no disminuye en un ápice la condición humana de todos y cada uno de los individuos pertenecientes a la especie.

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2 Comentarios

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  1. Las personas que luchan por los derechos de los afrodescendientes no usan el concepto "raza" y menos "raza blanca" o "raza negra".

  2. Siguen sesgando el tema,que teniendo mucho de cierto es mal enfocado.
    Como llamarle "nabo"a un periodista,"idiota" a un futuro presidente,"sordo" a un encuestador,está mal llamarle "negro" a un jugador de futbol por muy en la cancha que se esté.
    La intención coloquial, llamativa, franca o sencilla,está afectando.El adjetivo peyorativo de cualquier indole es lo que afecta a nuestras sociedades(a todas, la nuestra es una simple imitación de los centros de difusión masiva nativos o externos).
    Claro que todos en alguna medida cometimos el error,es que aprendemos a convivir con el,desde que nos reprenden cuando somos niños,o simplemente cuando nos toma el pelo un adulto,y luego la remake que se da en los centros educativos o en las reuniones entre pares,que traen,cada uno su carga de apodos,dichos o creaciones,de acuerdo a lo aprendido(nadie crea,sino que construye asociaciones propias sobre ajenas).
    En todas las frases cuando aparece el adjetivo aparece la discriminación de algo,siempre.