arte
Aunque las excelentes publicaciones sobre arquitectura nacional se han multiplicado en los últimos años, siempre queda algún sector o personalidad a descubrir.
También es cierto que el Instituto de Historia de la Facultad de Arquitectura se amplió y fortaleció, luego de la recuperación democrática, y las nuevas generaciones de profesionales están más atentas a las investigaciones, aunque es justo reconocer que el dinamismo de la Editorial Dos Puntos, responsable de la revista Elarqa y las guías instrumentadas por Julio C. Gaeta y Eduardo Folle en la década del noventa, se constituyeron en factores formidables de difusión y conocimiento de la arquitectura nacional. Hoy se extraña la desaparición de ese emprendimiento ejemplar.
Fue en la Guia Centro de esas publicaciones que se registró por primera vez el nombre de Eusebio Albino Perotti, citando dos edificios, uno en la Avenida Uruguay, de claro estilo Art – déco (1930) y otro más ecléctico, con ramalazos de Art – nouveau, en la calle Soriano (Vivienda Roubaud, 1920). Entre esos dos extremos transcurrió la trayectoria edilicia montevideana de Eusebio Albino Perotti Mazzone, nacido en 1880 en Ivrea, provincia de Turín, Italia, donde realizó estudios de técnico en construcción. A los 17 años de edad recaló en Montevideo y aquí vivió hasta su muerte en fecha incierta.
Casi de inmediato a su llegada, abrió una empresa de construcción y estudio de arquitectura, actuando en colaboración con su socio Pedro Gilardoni. Perotti formó parte de ese contingente de constructores y artesanos italianos que emigraron a tierras de mejor provecho, huyendo de la agitada situación, entre guerras y hambrunas peninsulares. En su mayoría no alcanzaron el prestigio individual de los arquitectos, pero integraron el indispensable equipo de la construcción con el aporte de un oficio sólido, profundizado en la experiencia diaria a lo largo de las décadas. La sobrevivencia de numerosos edificios de la primera mitad del siglo XX se basa en la firmeza constructiva, en la imaginativa resolución de detalles, en la armoniosa resolución de fachadas y el refinamiento y nobleza de los espacios interiores.
“Eusebio Albino Perotti. La impronta de un italiano en la imagen de Montevideo”, es el título de la exposición que el Instituto de Cultura Italiano inauguró anteayer. La investigación estuvo a cargo del arquitecto Nery González, reconocida autoridad en la materia, y en su breve texto del tríptico que oficia de catálogo sitúa a Perotti “como técnico de buen prestigio, pero ni su nombre ni sus obras aparecieron nunca en la revista de la Sociedad de Arquitectos y son contadas las veces en que a él se ha hecho mención en un aula universitaria. Cosa curiosa, siendo que entre 1908 y 1930 de su “empresa – estudio” surgieron obras que todavía hoy son una parte nada desdeñable de nuestro escenario urbano. Hoy algunas de esas obras cuentan con formal protección patrimonial; otras han sido objeto de intervenciones agresivas y su imagen se ha desmerecido, pero en todas es notoria una calidad constructiva que era también sello de la empresa”.
Recorrer la exposición a través de las excelentes fotografías de Ramiro Rodríguez Barilari, es descubrir Montevideo y a uno de sus conspicuos constructores, desde la modalidad ecléctico-historicista en su neobarroco afrancesado y la vocación de modernidad y la franca aceptación. Fragmentos de fachadas, como un acertijo a saber a dónde pertenecen, identificación de 18 edificios, la mayoría situados en Ciudad Vieja y Centro, así como dos chalés en dos barrios alejados, todos familiares del peatón pero que ignora su autor (en Plaza Zabala, Plaza Matriz, por las calles Florida, Ciudadela, Juan C. Gómez, Mercedes y Av. Uruguay, entre otras), circunstancia por demás generalizada en arquitectura.
Visitar esta importante exposición, reveladora de un patrimonio edilicio valioso, es sumamente gratificante, por la sintética visión y eficaz instrumentación visual que a partir de hoy se puede visitar en el fin de semana del Patrimonio (ver horario en cartelera), esa cínica celebración, con museos cerrados o en mínimas condiciones de autonomía y funcionamiento, demoliciones sin freno o inmuebles en franco deterioro que ni el alerta de notas periodísticas consiguen alterar el desinterés profundo de las autoridades nacionales y comunales por la autenticidad cultural. ¿Defensa del patrimonio?, ¿Perdón. cómo dijo?
Fue el viernes por la tarde que me encontré con un estudiante liceal, creo que de tercer año, que quería entrevistarme sobre el tema dictadura.
En el Future 34 de Brasil, que se disputa en la ciudad de Foz de Iguazú, los dos uruguayos que disputaron la “qualy” lograron pasarla y entrar al cuadro principal. Rodrigo Senattore, de 18 años y 1830º del ranking ATP, le ganó al argentino Tomás Depiaggio por 6-1 6-3 y al brasileño Víctor Grassani por 6-0 y 6-3.
Este fin de semana se hizo en el Campus de Maldonado un campamento de atletas sub 15, con la mirada puesta en los próximos Juegos de la Juventud. Participaron Andrés Silva y Heber Viera.
El checo Radek Stepanek derrotó por 6-4, 7-6 (7/0), 3-6 y 6-3 al español Nicolás Almagro, en Praga, en el quinto partido de la final Copa Davis, dando a su país la "ensaladera de plata".
Desde 2005 a 2017, UTE habrá invertido más de 4.400 millones de dólares en generación, transmisión y distribución de energía, según datos aportados por el presidente del ente eléctrico al Parlamento.
La Convención del Partido Independiente decidió que hará campaña por el No en el plebiscito para bajar la edad de imputabilidad.
La normativa uruguaya tiene un “agujero” en cuanto el control del ingreso de fondos provenientes de delitos tributarios en terceros países, por cuanto el delito fiscal no figura como un delito precedente al lavado de activos, afirmó el titular de la Secretaría Nacional Antilavado de Activos.