MEDIO SIGLO DE CONFLICTO
La mayoría de los colombianos aprueba negociar la paz con las FARC, pero esta perspectiva optimista se ve todavía ensombrecida por los fracasos en las diferentes negociaciones que se comenzaron en los años 80.
La nueva posibilidad despertó esperanza en la sociedad colombiana. De acuerdo con una encuesta realizada esta semana, el respaldo a una salida negociada al conflicto creció ocho puntos, desde el 52% registrado en junio a un 60%. Por otra parte, el porcentaje de colombianos que apuestan por una derrota militar de la insurgencia se redujo en los últimos dos meses del 44% al 37%, de acuerdo con la encuesta bimestral de la firma Gallup difundida el viernes.
Sin embargo, el argumento de los escépticos es que las FARC siempre han utilizado las negociaciones para recuperar oxígeno cuando se han sentido acorraladas. Los que se afilian a esta teoría afirman que se debe continuar con una ofensiva militar que viene dando buenos resultados significativos, pero no una victoria de las fuerzas del Estado.
Las FARC ya han perdido bastante más de la mitad de sus fuerzas -casi 14.000 abatidos, 36.000 capturados, 18.000 desmovilizados-, la tregua que suele acompañar las negociaciones de paz le representaría un importante respiro. Las FARC perdieron a sus principales comandantes, entre ellos Raúl Reyes, Jorge Briceño y Alfonso Cano en operativos militares, y se han visto confinadas a las zonas rurales y selváticas pero todavía cuentan con un contingente de más de 9.000 combatientes y realiza ataques con explosivos que causan serios daños a la fuerza pública, la población civil y la infraestructura económica.
Atrás quedaron otras negociaciones frustradas. Belisario Betancur, que gobernó Colombia entre 1982 y 1986, fue el primer presidente del país en iniciar un proceso de paz con la guerrilla. Por aquella época, el grupo guerrillero estaba presente en los 32 departamentos del país e incluso tenían una fuerza militar que le permitía tomar poblaciones enteras y llevarse a cuanto agente o soldado hubiera sobrevivido a sus devastadores ataques. Los procesos anteriores se rompieron, incluidos los realizados en Venezuela y México en 1992. El más reciente ocurrió hace una década cuando el presidente conservador Andrés Pastrana (1998-2002) desmilitarizó una zona de 42.000 km2 en el sureste del país que las FARC aprovecharon para fortalecerse. Por ello fue que Santos prometió “no repetir los errores del pasado” y mantener las operaciones militares en todo el país.
De acuerdo con esas filtraciones, las conversaciones entre el gobierno del centroderechista Santos y la guerrilla comunista podrían iniciarse a principios de octubre en Noruega y continuar en Cuba, con el auspicio de Venezuela y Chile, en un proceso que no estará libre de obstáculos por las posiciones sobre el tiempo que debe durar y quienes se oponen a este diálogo.
La conflictiva distribución de la tierra -que dio origen a las FARC en 1964-, la producción y tráfico de drogas y la inserción en la vida política de los jefes guerrilleros -muchos de ellos condenados por delitos de lesa humanidad-, generan desde ya tensos debates públicos. De lado de las FARC “siempre hay un riesgo de facciones que se opongan, especialmente las vinculadas con el narcotráfico. Pero en este momento no advertimos fracturas significativas. Hay un liderazgo que se acata y esa es una de las razones por las cuales el gobierno inicia este proceso”, afirmó el presidente Juan Manuel Santos.
Apoyo local e internacional
Entre las primeras reacciones internacionales, el gobierno de Barack Obama saludó la iniciativa. “Damos la bienvenida a todo esfuerzo para poner fin al conflicto más prolongado del continente y para instaurar una paz duradera en Colombia”, señaló la portavoz del departamento de Estado, Victoria Nuland.
La alta representante de la Unión Europea para las relaciones exteriores, Catherine Ashton, se mostró esperanzada en que se pueda poner fin al conflicto colombiano y resaltó que la UE “siempre ha pensado que sólo una solución negociada puede sentar las bases de una paz duradera en Colombia”.
En tanto, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, valoró “el avance que constituye este acercamiento” y ofreció el apoyo de su institución. También respaldaron a Santos el presidente del Congreso, Roy Barreras -del oficialista Partido de la U- y los líderes del Partido Liberal y de los izquierdistas Polo Democrático Alternativo y movimiento Progresistas. Igualmente apoyaron al presidente la Confederación General del Trabajo (CGT), representantes de la Iglesia Católica y de ONG como Colombianos y Colombianas por la Paz (CCP), que lidera la ex senadora liberal y mediadora ante las FARC Piedad Córdoba, que invitó a “la comunidad internacional para respaldar” el proceso.
50 años de lucha armada
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) iniciaron este nuevo intento de diálogo tras sufrir en la última década fuertes golpes por los militares, que las redujeron a algo más de 9.000 combatientes y las replegaron a las más apartadas regiones rurales y selváticas del país. El último intento de llegar a un acuerdo de paz con las FARC -la principal guerrilla comunista que opera en Colombia- lo realizó el presidente conservador Andrés Pastrana (1998-2002).
Tras casi cuatro años de conversaciones en una zona de 42.000 km2 en el sureste del país, desmilitarizada y entregada al control de las FARC para tal fin, el 20 febrero 2002 Pastrana puso fin abruptamente al diálogo debido al secuestro por parte de la guerrilla de un congresista. Ese fracaso fue capitalizado políticamente por el ex presidente Álvaro Uribe, quien fue elegido en 2002 con la promesa de derrotar a las FARC y desarrolló una política de combante frontal a esa guerrilla, que entre 2006 y 2009 encomendó al actual presidente Santos, entonces su ministro de Defensa.
Santos llegó a la presidencia en 2010 catapultado por la política de mano dura contra las FARC impulsada por Uribe, a la que dio continuidad con algunas modificaciones y sin perder de vista la posibilidad de buscar en algún momento una negociación de paz. En estos dos primeros años de gobierno, Santos ha logrado dar muerte al jefe militar de las FARC, Jorge Briceño, y a su máximo líder, Alfonso Cano, quien fue reemplazado por Rodrigo Londoño, alias Timoleón Jiménez o Timochenko. Al tiempo que pedía al Ejército combatir “con todo” a las FARC, Santos insistía en que “no había tirado al mar la llave de la paz”, pero exigía a las FARC que cesara el secuestro, sacara de sus filas a los menores de 18 años y pusiera fin a los atentados para contemplar la posibilidad de un diálogo.
Negociaciones frustradas
■ Mayo 27 de 1964: Las Fuerzas Armadas atacan la “República de Marquetalia”, un enclave de campesinos insurrectos. Los que sobreviven crean el “Bloque Sur”, considerado luego por las comunistas FARC como el momento de su creación.
■ Julio 20 de 1964: Manuel Marulanda es elegido jefe del grupo.
■ Marzo 28 de 1984: Las FARC pactan una tregua e inician una negociación con el presidente conservador Belisario Betancourt (1982-1986).
■ Junio 1 de 1991: Las FARC inician diálogos con el gobierno colombiano en Caracas. En marzo de 1992 se trasladan a México, pero son interrumpidos en junio.
■ Enero 7 de 1999: El presidente conservador Andrés Pastrana inicia un diálogo con las FARC y despeja militarmente 42.000 km2 en el sureste del país. En febrero de 2002 se rompen las negociaciones.
Debes estar registrado y haber iniciado sesión para poder realizar comentarios. Registrarse
Con un golazo desde afuera del área, Carlos Sánchez liquidó el partido ante San Martín y le permitió a los “millonarios” despedirse del Torneo Inicial con una victoria. Los de Ramón Díaz terminaron novenos.
Luego de tres fechas de mucha exigencia, Jorge Rossi y el equino Arrebato se quedaron por sexta vez con el campeonato Nacional de salto ecuestre (equitación) disputado en el Carrasco Polo Club.
Con un estupendo primer tiempo que solidificó el posterior triunfo, Nacional derrotó por 4 a 3 a Peñarol en la primera final de la Súper Liga Uruguaya de futsal y se acercó a la coronación.
El gobierno de Mujica se apresta a consolidar varias propuestas que coincidentemente se ajustan a reclamos provenientes del PIT-CNT. Las mayores diferencias surgen en el sector público, relacionado con la reforma del Estado. No obstante hay una impronta personal del mandatario que favorece un estrecho relacionamiento con la central obrera.
Tiene 53 años, es casado. De esa unión nacieron tres hijos que ya son mayores de edad. Vive en Malvín Norte y su sustento económico proviene de la docencia en la Universidad Católica, donde imparte ciencias sociales.
La izquierda uruguaya sigue con preocupación el escenario que en las últimas horas se ha abierto en el futuro político cercano en la República Bolivariana de Venezuela, tras el anuncio de nuevas intervenciones quirúrgicas al presidente Hugo Chávez.