clásico

Los puntos fuertes y flacos de cada uno

POR Francisco Connio -  PUBLICADO el Viernes 18 de mayo, 2012

Gallardo - Da Silva
Los dos juegan este clásico desde hace días, pero la gente analiza, propone, arma los equipos. Veamos en este análisis, teniendo en cuenta que los clásicos son “diferentes” a cualquier partido, cómo llega cada uno, línea por línea, y cómo ha sido el rendimiento de cada una de estas en el torneo hasta este encuentro crucial.

Si bien Jorge Da Silva ya prácticamente ha confirmado el equipo aurinegro, aunque no lo ha hecho oficialmente, del lado de los tricolores no hay nada confirmado y el técnico Gallardo mantiene estricta reserva sobre la alineación. Se sabe que hay jugadores “cantados” pero entre los que no están seguros, hay varias opciones. De todos modos y teniendo en cuenta esto último, es que realizamos un análisis para conocer, al menos en los papeles, cuáles son los puntos altos y “flacos” de ambos equipos con vistas al clásico, en un partido que ya se está jugando en las concentraciones de los tradicionales rivales.

 

El arco

Es un factor determinante en este tipo de encuentros y en este caso Nacional lleva amplia ventaja. Jorge Bava, que le ganó a todos “sacándole” el puesto a Burián, le lleva varios clásicos a su colega carbonero, Leandro Gelpi, que además tiene como dato estadístico, y no es menor, que debuta.

El arquero carbonero en realidad tiene incluso muy pocos minutos en Primera División y además escasos minutos en partidos trascendentes, lo que lo pone con una interrogante grande, por más que ha andado muy bien en los partidos jugados, a excepción del encuentro ante Fénix, en el cual falló en una pelota aérea que le costó el empate en el final. Después mostró firmeza.

La defensa

En ese rubro los dos han tenido algunos contratiempos pero Peñarol ha ido de menos a más, logrando en los últimos partidos un rendimiento aceptable. Nacional ha mantenido una estructura defensiva que le ha dado muy buenos resultados, fortificada con la llegada de Bava al arco. Sin embargo en este clásico pierde muchísimo con la exclusión de “Pichón” Núñez, que fuera expulsado ante Rampla Jrs, siendo fundamental por sus trepadas, transformándose este lateral en un delantero más. Del otro lado, similar y efectivo es lo de Albín yendo arriba, siendo factor desequilibrante por momentos. No rinde igual en la parte defensiva. Para el clásico, Nacional debe “mover” a alguien a la derecha, ya sea Scotti o Albín, o darle paso a Álvarez, quien no ha rendido cuando lo han llamado. O sea que el tricolor tiene un problema a resolver, lo que repercute –en los papeles– a favor del carbonero. Peñarol, por su parte, gana con la vuelta de Valdez y la presencia de Darío Rodríguez, a la que se suma Alejandro González para conformar una defensa con jugadores experientes y hechos a medida para estos partidos. O sea que en líneas generales en la defensa aparece el carbonero unos escalones por encima de su oponente.

El mediocampo

Nacional no ha podido conformar un mediocampo estable. Las lesiones de Cabrera, Recoba, Damonte y la baja producción de Píriz y de Aguirre como casos mas llamativos, más Curbelo, que no rindió lo esperado cuando se lo ha llamado, han hecho estragos en la producción alba en esa zona, lo que ha llevado a que Gallardo, a pocas horas de jugarse el clásico, no haya confirmado quién juega.

Peñarol, que ha mejorado paulatinamente en el torneo, ha mantenido un mediocampo más estable, donde Aguiar y Cristóforo son piezas habituales. Freitas, que ha estado afuera varios partidos, “encontró” su remplazo ideal, Marcel Novick, quien se fue ganando la hinchada poniendo y hasta metiendo buenos pases, cuando lo dejan.

Pero Peñarol además encontró en Estoyanoff, un volante-delantero, que levantó su juego, dejo atrás aquello de que solo rendía medio tiempo y resulta vital, como lo fue en el último encuentro ante Wanderers. En esta zona, Peñarol la lleva bastante bien, aunque hay que esperar a ver qué hace Gallardo, en definitiva.

La delantera

El “Canguro” Porta es por lejos el mejor de los delanteros de ambos equipos; anda derecho, con una racha goleadora que impresiona y además psicológicamente incide en los rivales. Pero por momentos está demasiado solo, porque el rápido Bueno desaparece, Renato César no alcanza el nivel que se espera, Vicente Sánchez aún no ha logrado “encajar” en el equipo y solo Viudez, cuando “no se pone el balde”, es un jugador peligroso y en sociedad con Porta resulta letal. Pero eso se da muy pocas veces y cada uno termina resolviendo a su manera y no en forma asociada, siendo contraproducente para el equipo.

Del otro lado Peñarol tiene en Zalayeta al mejor delantero, pero debe bajar mucho en la cancha para recibir el balón y eso lo aleja de la zona caliente, donde resuelve. Mora no anda como se esperaba, Zambrana no da el ideal y Maxi Pérez nunca termina de explotar.

¿Qué es lo que cambia entonces? El banco.

El banco de relevos

Allí Nacional tiene a jugadores importantes. Pongamos que el “Cacique” Medina es suplente, pero bien puede ser titular, incluso, porque tiene un peso estadístico espectacular. No ha perdido clásicos y es un jugador ideal para este tipo de partidos. Allí el tricolor tiene una carta a favor para hacerla jugar de entrada o en el correr del partido. Pero además tiene a Boghossian, que aunque no cuente con el apoyo de toda la parcialidad, es una carta aérea ineludible cuando el partido esta complicado y hay que apelar a los centros. Por lo tanto Nacional aparece más fuerte en zona ofensiva aunque Peñarol en los dos últimos partidos demostró que secó la pólvora y cargó la artillería para seguir de racha.

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