editorial

Transcurridos 27 años del retorno a la normalidad institucional, el gobierno se apresta a realizar un acto público en el que se reconocerá, oficialmente y por primera vez, la responsabilidad del Estado uruguayo en las violaciones a los derechos humanos y en los delitos de lesa humanidad cometidos a su amparo bajo el régimen de facto cívico militar.
La decisión del presidente Mujica obedece a una exhortación contenida en el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por el que condenó al Estado uruguayo por la desaparición de María Claudia García, madre de Macarena Gelman. Pero independientemente de la necesidad de cumplir con el mandato de la CIDH, el país tenía la obligación moral de proceder a un público reconocimiento de su responsabilidad.
Poco importa que no sea el actual elenco gobernante el responsable de aquellas atrocidades: es a él a quien corresponde asumir de frente esa responsabilidad en la medida que actúa, junto a los otros dos poderes, en nombre del Estado. Los gobiernos son efímeros pero no las instituciones.
Se han hecho oír algunas voces que parecen no entender esto, y sostienen que asumir la responsabilidad en tanto Estado, implica un reconocimiento que legitimaría al gobierno de facto, el responsable material de los crímenes y vesanias de aquellas bestias que usurparon el poder y, bajo su amparo, se dieron a la tarea de martirizar a la población. En modo alguno el reconocimiento público de la barbarie significa reconocer como legítimas aquellas autoridades dictatoriales.
Pero en fin, más allá de estas interpretaciones y de la polémica instalada, el hecho es que el próximo 21 habrá una sesión especial de la Asamblea General –máximo órgano del Poder Legislativo– a la que concurrirán representantes de los otros dos Poderes del Estado, el Ejecutivo y el Judicial; y también se harán presentes jerarcas militares que tampoco tuvieron responsabilidad en el terrorismo de Estado.
Finalmente, la ocasión es propicia para denunciar, una vez más, la especial cobardía de los mandos que actuaron durante los años de plomo, mayores, coroneles y generales que jamás fueron capaces de un acto de contrición ni dieron muestras de arrepentimiento alguno. Antes bien por el contrario, en una exhibición de soberbia execrable, han reivindicado su accionar al tiempo que no tuvieron prurito alguno en ampararse bajo el ala protectora de la impunidad.
La misma cobardía que los llevó a torturar, a matar y a hacer desaparecer opositores indefensos es la que les impide asumir sus culpas.
Cristiano Ronaldo firmó un 'triplete' en el partido que Real Madrid le ganó de visitante al Ajax de Ámsterdam por 4-1 por la 2ª fecha del grupo D de la Liga de Campeones, y aprontó con todo para el clásico español.
El entrenamiento de hoy será el que comience a definir el equipo tricolor para el domingo por la tarde enfrentar a Danubio en el Parque Central, ya con el retorno de Gonzalo Bueno que entrenó con la Selección Sub 20.
En la sexta fecha de la Liga habrá “caras nuevas” en los bancos de suplentes de Nacional y Trouville. César Somma volverá a dirigir al “tricolor” y Mateo Rubio será el responsable técnico del “rojo” de Pocitos.
El aval del Banco República que permitió que Cosmo Airlines comprara los siete aviones de Pluna subastados fue garantizado por una empresa propiedad de Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, apoyada en Uruguay por Tenfield, aseguró el programa 810 Vivo de Radio El Espectador.
Luego de una reunión de los sindicatos de Pluna con el ministro de Transporte, Enrique Pintado, los dirigentes sindicales aseguraron que la formación de una aerolínea de bandera podría pasar por los restantes seis aviones de Pluna que se encuentran en leasing.
Un grupo de trabajadores de la ex Pluna se manifestó en la puerta del Ministerio de Economía y expresó al ministro Fernando Lorenzo su rechazo a la forma en que se manejan las negociaciones para mantener la conectividad. La fotografía tomada por El Observador en la que se ve al ministro junto a jerarcas de BQB y Cosmo fue el detonante del repudio.