4shared Wilson Ferreira y su reclamo de una impostergable reforma agraria | Diario La República

A 25 años de la muerte del caudillo renovador del Partido Nacional

Wilson Ferreira y su reclamo de una impostergable reforma agraria

Publicado el 23/2/2013 - 22:55

El 15 de marzo se cumplen 25 años de la muerte de Wilson Ferreira. Es por cierto llamativo que quienes hoy se proclaman como sus continuadores, no hagan referencia a los grandes postulados ideológicos que reivindicó, como el de una radical e impostergable reforma agraria. Ideario repasa algunos de sus planteos, que lo enfrentaron con la derecha social hasta de su propio partido político.

Para Wilson Ferreira (1919-1988), la reforma integral de las estructuras agropecuarias y el florecimiento del cooperativismo de pequeños y medianos productores, respaldados por una banca al servicio del desarrollo nacional, constituían el abc de todo proyecto de cambio real, que sacara al país del subdesarrollo y la dependencia.

Nacido en Nico Pérez (Lavalleja), y criado hasta los 14 años en la ciudad de Melo (Cerro Largo), el caudillo de los blancos conoció muy tempranamente la realidad rural, la problemática del latifundio y del minifundio, la ausencia de planteos innovadores por parte de los elencos dirigentes de los partidos en el gobierno.

Su padre, Juan Francisco Ferreira Correa, era médico cirujano y propietario de campos en Rivera y en Rocha. En 1944, falleció y Wilson Ferreira, al que solo le restaba una asignatura para doctorarse en abogacía (legislación del trabajo), asumió la responsabilidad de hacerse cargo de la administración de estos establecimientos rurales. Intentó ser un empresario progresista con la introducción de nuevas tecnologías. Pero sabía que las soluciones, eran necesariamente políticas, y de carácter global.

En  1937, cuando militaba en la agrupación nacionalista que encabezaba Carlos Quijano, Ferreira intervino en el primer Congreso de la Juventud del Partido Nacional Independiente, -opuesto a la dictadura del colorado Gabriel Terra y al herrerismo, fracción de su partido que la apoyaba-, realizado en Durazno (18 al 20 de setiembre), uno de cuyos temas fue la problemática del agro y la necesidad de una reforma agraria amplia.

En 1947, integró el directorio de los blancos independientes. En 1954, fue diputado por Montevideo, y desde 1959, por Colonia, dentro de una colectividad que se había unificado en los comicios del año anterior (30 de noviembre de 1958). Poco después, llegaría la hora del Wilson Ferreira, gobernante.

En marzo de 1963 se convirtió en ministro de Ganadería y Agricultura. Entusiasta de las acciones emprendidas por la Comisión de Inversión y Desarrollo Económico (CIDE), cuyo secretario ejecutivo, era Enrique Iglesias, el caudillo nacionalista formuló una serie de proyectos de ley que buscaban transformar a la producción agropecuaria. En total fueron siete, presentados formalmente el 11 de febrero de 1965, los que nunca avanzaron en la discusión parlamentaria.

El proyecto de reforma agraria tenía 222 artículos, y señalaba como necesaria “la sustitución de las estructuras agrarias defectuosas, caracterizadas por la existencia generalizada de latifundios y minifundios (…), por un régimen justo de propiedad, tenencia y explotación de la tierra, basado en la equitativa distribución de la misma, la adecuada organización del crédito y la asistencia integral para los productores del campo…” (artículo primero).

Cuando en 1971 Ferreira se postuló a la Presidencia, presentó un proyecto integral de reformas en que reiteró los conceptos centrales de estas iniciativas, que la propia derecha social de su partido, había bloqueado (ver recuadro). En comicios que los blancos valoraron como fraudulentos, y que ganó el gobierno de la época (el colorado Jorge Pacheco Areco, y su candidato, Juan María Bordaberry), Ferreira sacó 439.649, y fue el candidato más votado, y su sector desplazó a las corrientes conservadoras, en la propia colectividad oribista  (el herrerismo de Martín R. Echegoyen, el más votado en 1966).

En 1972, negó su respaldo a una coalición de gobierno con Bordaberry, que este había planteado, si no se fijaban como prioridades el regreso pleno a la democracia política (levantando todas las medidas de seguridad), y reformas de fondo (en el agro, en la banca), cosa que el flamante gobernante no aceptó. Para Ferreira, la reforma agraria, era absolutamente impostergable.

Entre 1973 y 1984, el líder blanco vivió exiliado en Argentina, Inglaterra, España. Al regresar el 26 de junio de 1984 fue detenido, conducido a un cuartel militar del interior (Trinidad), y liberado el 30 de noviembre (cinco días después de celebradas las elecciones, en las que no pudo ser candidato).

Cuando regresó a Montevideo, en su primer discurso público en la Explanada Municipal, Wilson Ferreira se comprometió a respaldar la gobernabilidad, tras muchos años de dictadura, pero también planteó la necesidad de una “amnistía general e irrestricta”, y fue enfático al señalar la importancia de encarar reformas de fondo en el agro, en la banca. En general, estos aspectos no suelen recordarse. Lo que parece dominar es una visión colorada, no problemática, de un Ferreira, que solo habló de la “gobernabilidad”.

“Este país no puede aspirar a una sociedad armónica, mientras no se dote de multitud de pequeños propietarios de tierra de dimensión óptima, pero que no vean el horizonte lejano sin una sola puerta de rancho, no, que vean vecinos. Y que constituyan una clase, y que traten de desarrollar la posibilidad de una vida social digna, y no como ahora, condenados a vivir en tierra ajena, que es la peor de las soluciones, o vivir en pueblo de ratas, que es malo, que es malo, aunque quizá no sea peor que lo otro”, subrayó antes miles de uruguayos congregados, mucho de los cuales lo habían acompañado en todo el trayecto desde la ciudad de Trinidad.

“El Uruguay necesita un régimen impositivo que condicione la explotación de la tierra a una buena administración”, señaló, en medio de los aplausos, en aquella madrugada montevideana, de diciembre de 1984.

Wilson

EL “PROGRAMA DE GOBIERNO” DE 1971 RESPALDADO POR 439.649 CIUDADANOS

La Reforma Agraria tendrá como objetivos esenciales:

 

1. Asegurar en el medio rural la justicia social agraria estableciendo para el país una nueva relación “hombre-tierra-comunidad”. A esos efectos, se entenderá por Reforma Agraria el “proceso que incluya la redistribución en gran escala del ingreso, de las oportunidades y de otros beneficios derivados de la propiedad de la tierra, a favor de los empresarios agrícolas que la trabajan y de la sociedad entera”, encuadrada dentro de una programación global para el desarrollo nacional.

2. Con ese fin la Reforma Agraria facilitará el acceso a la propiedad de la tierra de quienes tengan aptitud para trabajarla y, especialmente, a los arrendatarios y a quienes disponen de predios cuya dimensión es insuficiente para una adecuada explotación.

3. Para ello se tomarán las medidas necesarias tanto para eliminar y prevenir la injusta concentración de la tierra en pocas manos, tal como se da en las formas actuales de latifundio, como para evitar el fraccionamiento antieconómico y minifundista.

4. En su lugar, favorecerá de manera especial el desarrollo de las pequeñas y medianas propiedades rurales.

5. Se promoverá, por todos los medios, el incremento de la productividad, tanto de la tierra como de la mano de obra, creando las condiciones económicas que hagan rentable la incorporación de nuevas técnicas, desarrollando los centros nacionales de investigación científica de donde deberán surgir estas últimas y difundiéndolas en el medio rural, a través de adecuados servicios de extensión.

6. La Reforma Agraria, asegurará no solo la redistribución de la tierra, sino también la redistribución del ingreso rural, que la propia reforma genere, impulsando, al mismo tiempo, el ahorro y la inversión en el medio.

7. Los instrumentos fundamentales de cambio en el medio rural serán los siguientes:

a) Expropiación. La expropiación constituye el elemento de acción directa que permitirá una redistribución de la tierra mediante el fraccionamiento de la gran propiedad y el reparcelamiento y concentración de las zonas de minifundio (…)

b) Límites de superficie. A partir de la vigencia de la ley, nadie podrá adquirir tierras, aun por herencia, o tomarlas en arrendamiento, si con ella supera los límites máximos que la ley señala para la propiedad y su explotación. Dicho límite será de 2.500 hectáreas, tomando en cuenta la totalidad de los predios que correspondan a cada titular en todo el país, o lo que –entre 600 y 2.500 hectáreas-, fije cada 10 años el Poder Ejecutivo para cada zona de uso y manejo de suelos (..)

c) Tributación. Los impuestos al sector rural tendrán en cuenta la posible capacidad de producción de cada predio, fijando para ello la productividad básica por hectárea, de acuerdo a la producción real promedia en lana y carne ovina y bovina en pie. La productividad básica se fijará para cada zona del país (…)

d) Prohibición del desmembramiento de inmuebles. Se prohibirán las subdivisiones de inmuebles rurales de las que resulten parcelas inferiores a la unidad económica mínima de explotación que se fije en cada zona.

e) Arrendamientos rurales: Se fijará en ocho años el plazo mínimo de los arrendamientos rurales (…)

f) Políticas de desarrollo agropecuario. Otras estructuras agrarias serán modificadas por medio de un conjunto de programas, de importancia también fundamental, entre las cuales se incluirán los que se indican a continuación: investigación, extensión, crédito rural, multiplicación de semillas, comercialización, conservación, inversión en viviendas, etc.

g) Fomento y desarrollo del cooperativismo agropecuario (…)

los instrumentos fundamentales, serán los siguientes:

1. Se propondrá la derogación de la ley vigente Nº 10.008., que perturba y distorsiona toda la organización, al basar el fomento de las organizaciones cooperativas en exenciones fiscales, sin establecer contralores que impidan que a su amparo proliferen seudocooperativas que solo procuran beneficios directos a pocos integrantes.

2. Se propondrá la sanción de una Ley de Cooperativas, cuyo objetivo fundamental será lograr la capitalización de la empresa cooperativa por medio del crédito, para equipararla debidamente y respaldarla financieramente, a efectos de que esté en condiciones de competir con las organizaciones privadas.

3. El Banco de Fomento Cooperativo, que resultará de la fusión de bancos con extensa red de agencias, será administrado, al proceder a la nacionalización del sistema bancario, por los propios cooperativistas (…)

(Programa de gobierno “Nuestro compromiso con usted”, Wilson Ferreira Aldunate, presidente, elecciones de 1971, de 44 páginas).

Comentarios

luis casal beck

Tribuna

Tabárez: “Tener a Luis Suárez es una fortuna”

El técnico de la selección uruguaya de fútbol Oscar Tabárez se manifestó el miércoles afortunado por tener en el equipo al delantero del Liverpool inglés Luis Suárez, quien, aseguró, llega a la Copa del Mundo en un momento de estabilidad y madurez.

Más Noticias