Álvaro Rico

Estamos más cerca de la verdad en la investigación de DDHH

Publicado el 4/3/2013 - 4:00

El decano de la Facultad de Humanidades Álvaro Rico aseguró que se seguirá investigando sobre la violación de derechos humanos durante la dictadura. “De la verdad se está cada vez más cerca”, aseguró.

Toda investigación tiene momentos de euforia, pero también de depresión. ¿Cuándo se dio cuenta  de que había que seguir investigando, a pesar de las dificultades?

Durante muchísimos años fue una investigación árida. En el marco del retorno de la democracia, del discurso de la existencia de los dos demonios, de la impunidad mediante la ley de Caducidad, el tema de la violación a los derechos humanos y los crímenes del Estado se realizó la investigación.

Entre 1985 y 1989 trabajamos con mucho entusiasmo, porque era un déficit muy importante en la historia nacional, a pesar de las dificultades para encontrar fuentes, para organizar los testimonios…Fue un período muy fructífero, impulsado por la dirección de José Pedro Barrán y varios equipos de investigación.

Con 1989 vino esa etapa más árida, que se extendió hasta los años 2000, años marcados por la indiferencia, donde faltó legitimidad social para investigar, porque el discurso que se impuso en la opinión pública apuntaba a dar vuelta la página, al borrón y cuenta nueva, a no tener ojos en la nuca. Fue un período de crisis.

El apoyo de la UdelaR permitió que la investigación continuara. Un empuje fundamental en estos estudios tuvo que ver con el convenio que la Universidad estableció con Presidencia. Esto nos permitió la consulta a archivos estatales sobre la historia reciente en nuestro país.

A partir de allí la investigación se sostuvo en documentos públicos y no solo en testimonios de las víctimas y eso le dio un soporte a las investigaciones, una solidez, que no había tenido en la etapa anterior. Fue un cambio importante.

¿No tuvo miedo, al acceder a esos documentos, que los actores de la dictadura le marcaran la cancha desde la historia?

Antes que nada: esos documentos faltaban. Nos propusimos que esos documentos nos permitieran conocer más, en función del contexto que previamente nosotros teníamos.

Hicimos un cotejo permanente de esa documentación con lo que son otro tipo de materiales, incluidos los testimonios. Siempre tenemos precauciones, sabiendo que son elementos elaborados por servicios de inteligencia, en un contexto dictatorial.

¿Quién dice que un documento vale o no vale?

No se trata de verdad contra mentira, dicho en el sentido más común. En todo caso el documento, aún conteniendo mentiras fácticas, es en sí mismo una verdad.

Es un documento elaborado que contiene elementos que también ilustran lo que fue esa memoria del Estado. Aún desechando el contenido fáctico por falso o por erróneo, de todas maneras ese documento, en el conjunto de otros documentos y en el marco de un contexto histórico y chequeado con testimonios y otros documentos de otras fuentes, permiten construir verdades. También es cierto que los documentos tienen buena parte de la verdad del Estado.

Eso nos ha permitido elaborar los contextos represivos contra las organizaciones políticas y en el marco de los cuales se reproduce la mayor cantidad de desapariciones forzadas y asesinatos políticos.

En ese sentido los documentos ilustran verdaderamente una operativa, una coordinación, una infraestructura, un equipamiento, lugares, personal. A la vez facilita ubicar los hechos en el tiempo con absoluta precisión, porque la memoria de las víctimas, con el paso del tiempo, es muchas veces imprecisa.

¿Se va a seguir investigando, a pesar del reciente fallo de la Suprema Corte de Justicia a favor de la ley de Caducidad?

Vamos a seguir investigando, no hay nada que nos impida hacerlo.

¿Se está más cerca o más lejos de la verdad y de la justicia?

De la verdad se está más cerca. De la justicia puede ser que no sea tan así. Voy a dar mi opinión definitiva en el Consejo Directivo Central de la Udelar, este martes. Creo que lo que importa es que haya un pronunciamiento institucional de la Universidad.

¿Qué le está faltando a la investigación?

Seguimos procesando las investigaciones históricas y arqueológicas que se actualizan permanentemente porque aparecen nuevas denuncias sobre casos o hechos que antes no estaban estudiados ni relevados.

En Argentina, a través de las causas judiciales, han aparecido ciudadanos uruguayos y mucha información que refiere a este período histórico.

Estamos dispuestos a continuar con las investigaciones históricas, actualizándolas. Investigaciones que ahora se han ampliado no solo al caso de los detenidos y desaparecidos, sino también a los asesinados por responsabilidad del Estado y por razones políticas desde 1968 hasta fines de la dictadura. Se ha ampliado el campo de las investigaciones a nuevas forma de delitos y a otras víctimas.

Continuamos calificando los archivos y respondemos oficios judiciales; ya lo hicimos en 33 casos, aportando a los juzgados la documentación pertinente y un contexto que permita ubicar esa denuncia o esa causa en un marco mayor de hechos.

Otra línea de trabajo es responder informes de la Comisión Especial de Reparación del Ministerio de Educación y Cultura, quien muchas veces requiere de información sobre personas detenidas, sobre personas detenidas con enfermedades o con enfermedades contraídas o agravadas en situaciones de detención, que hoy se presentan a una reparación o solicitan la constatación de si tales o cuales personas fueron perseguidas políticas o exiliadas o detenidas durante la dictadura.

Otra línea de trabajo es la que atiende a la difusión de esos resultados, que hacemos en diversos ámbitos, así como por medio de libros o de la página web de la Presidencia de la República.

 

Inicios de las investigaciones

¿Cómo llegó a la investigación sobre la violación de derechos humanos durante la dictadura?

En 1985, después de la dictadura y en lo personal al regreso del exilio, ingresé a la Facultad de Humanidades y al Centro de Estudios Uruguayos, con el grado 1, para investigar junto al profesor Carlos Demasi y otros la historia reciente de Uruguay.

Ese centro se constituyó, de manera sistemática, en un lugar de investigación y a partir de 2005 se incorporó el convenio entre la Presidencia de la República y la Universidad sobre derechos humanos que habilitó el trabajo de un equipo de arqueólogos en la búsqueda de restos humanos y sitios de enterramientos, coordinados por el profesor José López Más.

Pocos meses después del equipo de historiadores, que yo coordino, surge el Centro de Estudios Interdisciplinarios de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, que trabaja en el marco de la actual Secretaría para los Derechos Humanos de la Presidencia de la República, ex Secretaría de Comisión para la Paz.

 

Más de 30 agencias de investigación militar o policial

¿Hubo un solo centro de poder represivo o fueron varios?

Existieron ámbitos de represión con mucho poder, como el Servicio de Información de Defensa (SID), en particular el Departamento 3, el Organismo Coordinador de Operaciones Antisubversivas (OCOA), la Dirección Nacional de Información e Inteligencia, a nivel policial. Muchos de estos organismos ya estaban en los años ‘60, antes de la dictadura. En esa búsqueda de documentos encontramos más de 30 agencias vinculadas a la Inteligencia militar y policial.

En la UdelaR, por poner solo un ejemplo, hubo unidades que recababan información que eran derivadas a organismos de Inteligencia. Sin duda estamos ante un sistema de dominio. Eso ya no tiene discusión.

Tribuna

Ancelotti: “No es problema mío si juega Suárez o no”

El entrenador del Real Madrid declaró en conferencia de prensa que la posible presencia de Luis Suárez desde el arranque en el clásico no cambiaría su planteamiento táctico, aunque aseguró que le tiene “mucho respeto por la calidad que tiene”.

Más Noticias

Región

Servicio Secreto frustra nuevo intento de ingreso a la Casa Blanca

Un nuevo incidente ocurrido este miércoles por la noche pone en alerta la protección de la Casa Blanca, después que oficiales del Servicio Secreto de Estados Unidos arrestaron a un intruso que saltó la verja que protege la mansión presidencial.

Más Noticias